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miércoles, 6 de octubre de 2010

Bebí en tus ojos


Bebí en tus ojos.
traduje todos los códigos antiguos y nuevos;
grabé cada letra, cada signo, cada gesto.
Pero no me atreví a nadar en esta vorágine.
Hasta que te encontré...

Braille o Morse...
lenguaje tántrico o sumerio...
En algún momento, cuando menos lo esperaba,
emergió la luz de tu mirada, 
la suavidad de tu alma,
el calor de tu corazón… 
en mí, conmigo…
y se abrió el cielo.

© APOLO

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Coincidencias



No sé si fue un error, una casualidad o una equivocación;
lo cierto es que nos encontramos cierto día
navegando en direcciones contrarias.
Habían ciertas nostalgias que nos acompañaban
y las íbamos acurrucando suavemente
en cada minuto compartido.

Nos lanzamos de repente a explorar paisajes misteriosos
y nos envolvimos en una vorágine de pasiones nuevas.
Nos apropiamos de un espacio y de un tiempo inventado;
construimos un lugar donde nadie más puede habitar.
Es nuestro refugio, nuestro rincón y nuestro lecho de amor.

Vivimos, habitamos y trascendemos en ese espacio-tiempo
conjugando libertad, delirio y sueños inacabados;
vamos andando, mientras los perros ladran
y las ovejas pastan,
mientras el tiempo del reloj perpetúa su tictac.

© Apolo

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Estás Ahí



Anoche amé tu cuerpo trémulo.
Antes, sólo estuve amando tu alma.
Amaba tu recuerdo, tu lejanía,
la luz profunda de tus ojos bellos.

Esta pasión hermosa, este despertar
Parece una vorágine de fuego abrasador.
Beso tus manos inalcanzables y tu boca
Y tú me buscas tras el muro de nuestro silencio.

Te hago el amor en mi cerebro
Y derramo la semilla ardiente entre mis dedos;
Cada palabra es una criatura de los dos,
Cada verso es un retrato inacabado de tu imagen.

Estás ahí, presente y ausente,
Tan cercana que puedo sentir tu aliento,
Tan lejana “como si hubieras muerto”.
Tan mía, tan tuya, tan ajena.

© Apolo - 2002, Julio 16