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miércoles, 6 de octubre de 2010

Bebí en tus ojos


Bebí en tus ojos.
traduje todos los códigos antiguos y nuevos;
grabé cada letra, cada signo, cada gesto.
Pero no me atreví a nadar en esta vorágine.
Hasta que te encontré...

Braille o Morse...
lenguaje tántrico o sumerio...
En algún momento, cuando menos lo esperaba,
emergió la luz de tu mirada, 
la suavidad de tu alma,
el calor de tu corazón… 
en mí, conmigo…
y se abrió el cielo.

© APOLO

lunes, 4 de mayo de 2009

Así te imagino





Misterio en tus ojos,
deseo en tus labios,
manos que acarician
y se esconden en el vacio,
un corazon galopante,

...asi te imagino.

© Apolo

jueves, 3 de julio de 2008

Dame un beso y una razón...


Dame un beso...
... para entender que esto es real,
que no existe tiempo ni distancia
que pueda separar esta pasión.

Dame una razón......
para no sentirme vivo
... para despertar en tus brazos
al arrullo del tranquilo amanecer.

Dame un alborotado corazón..
.... un centímetro de tu piel,
... una porción de tu aliento
y llegaré hasta el infinito.

Dame la mirada...
... del profundo cielo
... y un beso encendido
de intenso carmesí.

... y nos embriagaremos con el mejor elíxir,
... y nos consumiremos en unas pocas horas,
suficientes para ser felices durante toda una vida.

© Apolo


viernes, 14 de septiembre de 2007

Qué has Hecho para Cambiar mi Mundo



¿Qué has hecho para cambiar mi mundo?
¿Qué he provocado en ti y en tu corazón?
¿Qué ángel o demonio nos ha envuelto en su manto?
¿Qué instinto natural o trascendente se apoderó de nosotros?

Una y mil preguntas me rondan cada instante.
Se acumulan sin encontrar respuestas acertadas.
Cada interrogante es una espiral misteriosa
que va tejiendo una trama interminable.

No hallo respuestas hasta caer en tus pupilas;
esos ojos de una profundidad intensa
y esas manos que asemejan atractores cálidos,
que me revelan tus causas y tus azares.

© Apolo

jueves, 13 de septiembre de 2007

Más Allá de mis Ojos



Más allá de mis ojos,
está la profundidad de una búsqueda,
la locura de un deseo,
la energía de un corazón
que galopa por estar junto a ti.

Más allá de mis anhelos,
está la tarde que nos invita
a pasearnos de la mano por la playa,
a descubrir juntos el nacimiento de la noche
o el ocaso del mejor día de nuestras vidas.

Más allá de mis sueños,
hay un universo por explorar,
un sentimiento real que no se apaga,
que con los días y las horas
vive un eterno retorno hacia ti.

Más allá de mi vida,
está la vida misma,
que nos llama a experimentarla,
sorbo a sorbo, gota a gota,
como al cruzarme con una mirada tuya.

© Apolo

Estas Incoherencias


Perdona estas incoherencias,
pero le di lugar al corazón
ese ser incomprendido e incomprensivo,
que no entiende de razones.
Perdona estas incoherencias,
pero mi corazón está hecho de amor,
para inundar mi ser de la energía vital
que me permite renacer a cada instante.

Perdona estas incoherencias,
Pero, de sólo mirarte a los ojos,
descubro la línea que nos une y nos separa,
y la fuente viva que nos inunda.

Perdona estas incoherencias,
porque al querer disimular
no hago más que poner en evidencia
esas locuras mías.


© Apolo

Amor de mis Amores



Amor de mis amores,
haré con las primeras letras de tus cartas
un poema de amor y de deseos,
donde se conjuguen tus palabras
con la sintonía de mis desvelos.

Mi cielito...
Pequeño y lejano,
azul de un profundo sueño,
pero tan cerca y tan grande,
que no cabes en mi pecho.

Sí que te amo...
Desde que fluyeron las primeras letras,
desde que tu corazón palpitó con un verso,
desde que anduvimos descalzos por la playa
e inventamos un erótico fundir de nuestras vidas.

Te extraño siempre...
Como se extraña la primera ausencia,
como la noche extraña un sueño,
como las estaciones esperan ansiosas
el regreso de las aves migratorias.

Te quiero...
Completa, radiante, energética,
volando sobre las lagunas,
desatada, libre y con tu propio rumbo,
mirándome, pero mirando al frente tuyo.

Aquí estoy...
Para quererte, para desearte,
para olvidar las penas y ahuyentar fantasmas,
para que al volver la noche
me recuerdes mientras sueñas.

Que crees...
Se me pasó el día sin ti,
pero estabas conmigo, muy profunda,
entre mis neuronas y mis átomos
agazapada y a la vez transparente.

Te sentí toda...
Cuando la brisa me acarició,
en el clímax de un orgasmo,
entre los bucles del ciberespacio
y en el más hondo suspiro de mi soledad.


© Apolo

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Vorágine



La mente y el corazón se han conectado.
Lo virtual sólo era una imagen difusa de lo real.
La visión de un fragmento de tu cuerpo
me condujo hasta encontrarte toda.

Tu piel, muchas veces ansiada por mis manos,
se convirtió en un paisaje por recorrer.
Tus ojos, esos que tantas veces quise descubrir,
dijeron a los míos algunas de sus pasiones.

Yo no sé decir que te deseo.
Sólo sé posar mis ojos en tus profundidades;
sólo sé tomar tus manos y descubrir tu calor;
sólo sé decir con un largo beso,
que quiero tomarte y que me consumas.

Aún no es tarde para despertar los sueños.
Aún podemos atrapar las fantasías
y seguir volando hasta la vorágine
que nos conduzca otra vez a casa.

© Apolo

Amores que no mueren



Hay amores que se fueron apenas al llegar,
otros perduraron como las estaciones;
y los menos, los más recónditos,
se quedaron trabados en los corazones.

Esos amores ocultos tras la cortina de lo permitido,
reservados a esporádicas noches encendidas,
son más que vívidos recuerdos del pasado,
y me sorprenden mientras pasa la vida.

Esos amores reservados, escondidos,
se fueron metiendo entre mi piel y mi poesía.
siguen latentes, con sus propios entresijos,
intensos como el invierno o la sequía.

Hay amores que nunca mueren,
como el tuyo, o como el mío.
Al pasar los años no envejecen:
se hacen caudalosos como los ríos.

Ese amor tan de los dos,
que recorrió montañas y praderas,
es perenne, intenso, inimaginable,
adherido a nuestras penas e ilusiones.

© Apolo

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Un Beso



Un beso puede no ser el acto más íntimo,
pero es la puerta a las profundidades;
puede ser al mismo tiempo un puente a la pasión
y el río que se desborda de sus caudales.

Un beso voluntario despierta el universo;
hace vibrar a las partículas cósmicas
y permite que la luz de las estrellas sea más intensa
y que el galope de tu pecho interrumpa el silencio.

Un beso robado es un asomo a lo prohibido,
es probar de golpe una sospecha;
invadir en otro ser su espacio sagrado
y violentar el tiempo de la espera.

Un beso inexplorado es el que tengo entre mis labios.
Sospecho que es el puente a tu pasión,
que despertará abruptamente nuestros universos
y desbordará el espacio sagrado del corazón.


© Apolo 2002, Julio 31